Antropología forense

La antropología forense ha sido el punto de partida de mi trayectoria profesional y continúa siendo una de las áreas centrales de mi actividad científica. Durante más de veinticinco años he trabajado en identificación humana y en el análisis científico de la violencia directa a partir del estudio de las lesiones presentes en el hueso, contribuyendo a la reconstrucción de las circunstancias de la muerte en cuerpos de muerte reciente y cuerpos en diversos estados de conservación. Sin embargo, mi interés por esta disciplina ha ido más allá de la aplicación de procedimientos especializados. Concibo la antropología forense como una ciencia que busca comprender el significado de la evidencia dentro de su contexto biocultural. La identificación humana y el análisis de las lesiones no constituyen un fin en sí mismos; representan un proceso de generación de conocimiento que requiere integrar diferentes fuentes de información, evaluar críticamente la incertidumbre y desarrollar interpretaciones sustentadas en principios científicos
A lo largo de mi carrera he participado en investigaciones relacionadas con conflictos armados, personas desaparecidas, desastres y graves violaciones de derechos humanos, así como en procesos de fortalecimiento de capacidades cientificas e institucionales en distintos países. Estas experiencias me han permitido comprender que la evidencia generada en una investigación individual también puede aportar información sobre patrones de violencia, riesgos emergentes y tendencias sociales. Por ello, considero que la antropología forense debe ampliar su contribución tradicional y consolidarse como una disciplina científica con un papel fundamental en la investigación de la violencia, la búsqueda e identificación de personas desaparecidas y las acciones humanitarias orientadas a esclarecer el destino de las personas y brindar respuestas a sus familias. Asimismo, constituye una herramienta esencial para la documentación de violaciones de derechos humanos, el fortalecimiento de los sistemas de justicia y la generación de evidencia científica que contribuya al diseño de políticas públicas basadas en evidencia para la prevención de la violencia, la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento institucional.