Gestión de la calidad en ciencias forenses: un análisis más detallado
Autores: Wim Neuteboom, Alastair Ross, Lyndal Bugeja, Sheila Willis, Claude Roux y Kevin Lothridge (2023)
El artículo «Quality Management in Forensic Science: A Closer Inspection» analiza críticamente la gestión de la calidad en las ciencias forenses y cuestiona si las normas ISO/IEC 17025 e ISO/IEC 17020 son suficientes para garantizar la calidad en todo el proceso forense. A partir de una encuesta internacional aplicada a directivos y responsables de calidad de laboratorios forenses, los autores concluyen que la acreditación fortalece la estandarización de los procesos analíticos, pero presenta limitaciones para evaluar aspectos esenciales como la investigación de la escena del crimen, la interpretación de los hallazgos y las competencias cognitivas de los peritos.
Uno de los aportes más relevantes del estudio es destacar que la calidad forense no depende exclusivamente del cumplimiento de procedimientos técnicos, sino también del desarrollo de habilidades como el pensamiento crítico, el razonamiento científico, la formulación de hipótesis y la capacidad para interpretar la evidencia dentro de su contexto. Estas competencias son indispensables para producir dictámenes técnicamente sólidos y científicamente confiables.
Como valor agregado, este trabajo invita a comprender que la acreditación constituye un medio y no un fin. Una gestión de calidad verdaderamente integral debe incorporar investigación, capacitación continua, evaluación permanente de competencias y una visión que abarque todo el continuo forense, desde la recolección de indicios hasta la presentación del informe pericial. La excelencia en criminalística se construye mediante una cultura de mejora continua que combine rigor científico, innovación y desarrollo profesional.
Implementación de la gestión de la calidad desde una perspectiva histórica: la odisea de las ciencias forenses.
Autores: Alastair Ross y Wim Neuteboom (2020)
El artículo «Implementation of Quality Management from a Historical Perspective: The Forensic Science Odyssey»presenta una revisión histórica de la evolución de la gestión de la calidad (Quality Management, QM) y su incorporación en las ciencias forenses. Los autores explican cómo los principios de calidad surgieron desde los gremios medievales, evolucionaron durante la Revolución Industrial y se consolidaron con los aportes de referentes como Walter Shewhart, W. Edwards Deming y Kaoru Ishikawa, cuyas metodologías hoy constituyen la base de los sistemas modernos de aseguramiento de la calidad.
El estudio destaca que las ciencias forenses adoptaron progresivamente estas herramientas para fortalecer la confiabilidad de los resultados periciales, impulsando la validación de métodos, las pruebas de aptitud, las auditorías, la revisión por pares y, posteriormente, la acreditación de laboratorios bajo la norma ISO/IEC 17025. Asimismo, describe el papel de organizaciones internacionales como ASCLD, ENFSI, AICEF, AFSN y SARFS, que promovieron una cultura global de calidad y cooperación entre laboratorios forenses.
Como valor agregado, este artículo demuestra que la calidad en criminalística no es un concepto reciente, sino el resultado de un proceso histórico de mejora continua y aprendizaje institucional. La acreditación representa una herramienta fundamental para garantizar la competencia técnica, pero su verdadero valor radica en promover una cultura organizacional basada en la prevención de errores, el análisis de causas, la innovación y la confianza pública en la evidencia científica. La gestión de la calidad debe entenderse como un proceso dinámico que evoluciona junto con la ciencia forense y las necesidades del sistema de justicia.
Ciencia forense y gestión de la calidad: Abordar la era de la estandarización en entornos desafiantes
CAPITULO 1°
Gestión de la calidad forense y era de la estandarización: donde se pone a prueba la realidad en entornos desafiantes
Este capítulo inaugural del libro establece las bases conceptuales sobre las que se desarrolla toda la obra.
A través de un análisis histórico y crítico de la evolución de la gestión de la calidad en las ciencias forenses, los autores examinan la influencia que han tenido los modelos de calidad provenientes del ámbito industrial en la construcción de los sistemas modernos de aseguramiento de la calidad. Si bien reconocen la importancia de la estandarización, la trazabilidad y la acreditación para fortalecer la confiabilidad y la transparencia de los procesos forenses, argumentan que estos mecanismos deben entenderse como herramientas al servicio de la práctica científica y no como un fin en sí mismos.
El capítulo plantea que la ciencia forense posee características epistemológicas propias, derivadas de la interpretación de evidencia compleja, incierta y dependiente del contexto, lo que exige un enfoque de calidad que trascienda el cumplimiento normativo. En este sentido, propone una transición desde una cultura orientada al control administrativo hacia una cultura científica de la calidad, sustentada en la validación de métodos, el juicio profesional, el pensamiento crítico, la integridad científica y la mejora continua.
Como principal aporte, el capítulo introduce la Declaración de Sídney como el marco estratégico que articula esta nueva visión de la calidad forense. Más que una guía complementaria, la Declaración es presentada como una referencia para comprender la calidad desde los principios fundamentales de la ciencia forense, promoviendo la integración entre estándares internacionales, rigor científico, adaptabilidad y relevancia contextual. De esta manera, los autores proponen un cambio de paradigma en el que la gestión de la calidad deja de centrarse exclusivamente en la conformidad con los sistemas y se orienta hacia el fortalecimiento de una práctica científica capaz de responder eficazmente a las necesidades de la justicia, particularmente en entornos complejos y desafiantes.
CAPITULO 10°
América Latina en acción forense: las normas de calidad por sí solas no garantizan una calidad infalible.
El capítulo 10 examina críticamente la implementación de los sistemas de gestión de la calidad en América Latina.
y plantea una reflexión fundamental: las normas y la acreditación son componentes esenciales de la calidad, pero no constituyen una garantía absoluta de excelencia científica. A partir del análisis de diferentes experiencias regionales, los autores advierten sobre el riesgo de confundir el cumplimiento normativo con una práctica forense verdaderamente confiable, fenómeno que denominan el «espejismo de la calidad forense».
El capítulo identifica diversos mitos que han acompañado el proceso de estandarización, entre ellos la creencia de que la acreditación garantiza automáticamente la calidad, que una mayor documentación implica un mejor control o que las normas internacionales pueden aplicarse de manera uniforme en cualquier contexto. Frente a estas ideas, los autores sostienen que la calidad depende también de la competencia de los profesionales, la validación científica de los métodos, el pensamiento crítico, la adaptación al contexto institucional y la capacidad de generar conocimiento útil para la administración de justicia.
Como propuesta, el capítulo promueve una cultura de calidad significativa, donde los estándares internacionales se entienden como herramientas para fortalecer la ciencia forense y no como un fin en sí mismos. Este enfoque enfatiza la integridad científica, la relevancia contextual, la innovación y el desarrollo institucional como pilares indispensables para construir sistemas forenses resilientes, capaces de responder a las necesidades de la justicia más allá del simple cumplimiento documental.
CAPITULO 11°
La Declaración de Sídney como enfoque operativo para afrontar entornos forenses desafiantes
El capítulo 11 constituye la síntesis conceptual de la obra y presenta la Declaración de Sídney
como un marco estratégico para fortalecer la práctica forense en contextos complejos. A partir de las reflexiones desarrolladas a lo largo del libro, los autores sostienen que la calidad forense no puede reducirse al cumplimiento de estándares, auditorías o procesos de acreditación, sino que debe entenderse como la capacidad de producir conocimiento científicamente sólido, éticamente responsable y pertinente para las necesidades de la justicia.
La Declaración de Sídney propone un cambio de paradigma al situar la ciencia, y no la administración, en el centro de los sistemas de gestión de la calidad. Este enfoque promueve la integración de la evidencia científica, el juicio profesional, la transparencia, la innovación, la mejora continua y la adaptación al contexto operativo, reconociendo que los desafíos de las ciencias forenses varían según las capacidades institucionales, los recursos disponibles y las realidades sociales de cada entorno. En consecuencia, los estándares internacionales deben interpretarse como herramientas flexibles que orientan la práctica, sin sustituir el razonamiento científico ni la responsabilidad profesional.
Como conclusión, el capítulo plantea que la construcción de una cultura científica de calidad requiere fortalecer simultáneamente la competencia técnica, la integridad científica y la relevancia contextual. Desde esta perspectiva, la Declaración de Sídney ofrece una visión integradora para desarrollar sistemas forenses resilientes, capaces de responder con rigor científico y compromiso ético a las demandas de la administración de justicia, especialmente en entornos desafiantes.